Tras el doping, River suma refuerzos

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La finalización del campeonato vino de la mano de una agitada semana para el mundo River. Luego de hacer el descargo por el doping de Martínez Quarta y Mayada, el Millonario pudo presentar a Germán Lux y Javier Pinola, pero no se conforma y va por más.

Uno, dos, tres, ¡siete! casos de doping acechaban los pasillos del Monumental el pasado jueves, a partir de los resultados de los análisis realizados durante la primera fase de la Copa Libertadores. Sin embargo, esa versión carente de asidero fue descartada rápidamente para dar lugar a la información oficial de Conmebol: sólo Lucas Martínez Quarta y Camilo Mayada fueron sancionados provisoriamente por un leve exceso de un diurético.

La noticia sacudió el buen clima del club de Núñez, pero no lo dejó sin respuestas. No sólo River salió a comentar su versión de un suplemento vitamínico contaminado, desde un comunicado y la voz de su DT y jefe del departamento médico (Pedro Hansing), sino que decidió acelerar a la par las negociaciones de cara al futuro.

Por eso, con ansias de cambiar las malas noticias por buenas y ante el inminente comienzo de los 8vos de final del máximo certamen continental, la dirigencia millonaria abrochó en cuestión de horas un arquero que le compita al cuestionado Batalla y un central, de probada categoría, que pueda reemplazar al suspendido juvenil el día 4/7 ante Guaraní.

Así, tras más de 10 años en España, Germán Lux recibió el esperado llamado de Gallardo para arreglar un contrato por 3 años con el club que lo formó y lo hizo debutar profesionalmente, hasta llevarlo a la Selección. Poroto llega con el pase en su poder listo para “seguir en la línea del cuerpo técnico: trabajo y humildad”.

Por otro lado, el Muñeco se pudo asegurar la incorporación de uno de sus antiguos deseos: el defensor Javier Pinola. Cuando el jugador parecía tener todo arreglado con Boca, a partir de una mejor oferta económica, el entrenador sacó a relucir sus encantos para seducir al ya ex-Rosario Central. Desde las arcas del Monumental saldrán casi 3 millones de dólares para comprar su pase y saldar deudas que Central tenía con el jugador.

Consciente de que no podía dejar pasar una segunda oportunidad, Pinola decidió jugar en el club del  que es hincha, con el desafió de alzarse a sus 34 años con la Copa Libertadores. “Quería venir a River y acá estoy”, sentenció en su primera nota como jugador del Millonario.

Luego de superar las revisiones médicas y firmar contratos hasta junio de 2020, ambos jugadores ya se encuentran entrenando con sus nuevos compañeros de cara al choque del próximo martes frente a Guaraní, en lo que será el cierre del semestre.

A partir de la proximidad del encuentro y la necesidad de presentar el domingo la lista de buena fe, que se mantendría hasta las semifinales de la presente edición de la Libertadores, la dirigencia busca cerrar las 4 incorporaciones que tiene disponibles, a partir de la extensión de la Conmebol que permite realizar 6 en lugar de 3 variantes.

El siguiente jugador que cumpliría su sueño de jugar en Núñez es Ignacio Scocco. El delantero que sonó en más de un mercado de pases es el apuntado para reemplazar a Sebastián Driussi, que salió al Zenit ruso por los 15 millones de euros de su cláusula de rescisión. Matías Patanian reconoció ayer: “vamos a intentar que (Scocco) sea jugador de River”.

La propuesta que River presentó ante el juez que interviene a Newell’s consiste en saldar las deudas que el club rosarino mantiene con el jugador e, increíblemente, con el Sunderland inglés que le transfirió sus derechos allá por 2014. Sin embargo, su equipo actual, habría desestimado el ofrecimiento y pretendería hacerse con los servicios de Federico Andrada, que debe volver a River, tras finalizar su buen paso con Quilmes.

A pesar de este contratiempo y el interés casi descartado de Independiente, que ponía a Albertengo como moneda de cambio, las negociaciones llegarán a buen puerto, convirtiéndose Nacho Scocco, mañana mismo, en el tercer refuerzo de River.

Con un promisorio arranque de este mercado de pases, la dirigencia millonaria va por más y el próximo gran objetivo es Enzo Pérez. Al igual que en el útlimo receso, el volante mendocino es el sueño de todo River. Sus manifiestas intensiones de ponerse la banda mantienen unas complejas negociaciones, desde lo económico, en pie. Su salida del Valencia es un hecho, pero el club español analiza opciones europeas y mexicanas que el jugador hasta el momento descarta para darle lugar a su ilusión.

 

El otro nombre de peso que podría sumarse en lo inmediato está vinculado al pasado reciente del equipo. Matías Kranevitter fue quien abrió públicamente las puertas a un posible regreso, en caso de no conseguir continuidad en Europa, pero el seleccionado por una cuestión posicional sería Leonel Vangioni. A pesar de su salida en condición de libre, sigue extrañándose a partir del bajo rendimiento de Milton Casco. Por tal motivo, si el jugador no logra afianzarse en Europa y consigue regresar mediante un préstamo o una venta por un bajo monto, las puertas de Núnez pueden volver a abrirse a su retorno.

Por otra parte, desde los pasillos del Monumental analizan otros nombres de menor peso por los que se puede avanzar, aunque no sean prioridad para la Copa. Gabriel Gudiño, de resonante rendimiento en el último torneo, es claro que emigrará a un equipo de mayor peso que el descendido Atlético Rafaela. Y sería el club de Núñez el que agarre el guante para llevarse al prometedor volante derecho de 25 años.

 

Franco Soldano, jugador de Unión próximo a cumplir 27 años, es otro que el Muñeco sigue desde hace un tiempo como alternativa en ataque, en una carpeta que también integran los nombres de Leguizamón (Colón) y Zampedri (Atlético Tucumán). A su vez, no hay que descartar en ataque la posibilidad de sumar un extranjero en caso de concretarse las salidas de Arturo Mina o Iván Alonso.

 

Así, con casi tres incorporaciones cerradas y otras negociaciones importantes abiertas a concretarse antes del domingo, River avanza a paso firme en este mercado de pases con el claro objetivo de reponerse al duro golpe de los casos de doping para volver, como dijo Gallardo, más fuertes que nunca de cara a ubicarse nuevamente en lo más alto de América.