Trump canceló su viaje a Londres y culpó administración de Obama

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El presidente Donald Trump suspendió este jueves, vía Twitter, su visita a Reino Unido para inaugurar la nueva embajada estadounidense en Londres. 

El mandatario justificó su decisión alegando que considera que la anterior sede diplomática se malvendió, y culpa de ello a la Administración de su antecesor, Barack Obama. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, con quien el republicano se ha enzarzado en ocasiones anteriores, celebró el cambio de planes y afirmó que el magnate estadounidense habría sido recibido con protestas masivas.

“El motivo por el que he cancelado mi viaje a Londres es que no me gustó que la Administración de Obama vendiera la que quizás fuera la mejor embajada y mejor situada de Londres a precio de saldo, simplemente para construir una nueva en una mala localización por 1.200 millones de dólares. Un mal trato. Querían que yo cortara la cinta de inauguración. ¡No!”, tuiteó el presidente, mientras las redes enfurecían por sus insultos, horas antes, contra inmigrantes caribeños y africanos.

Decisiones tomadas en torno a la problemática

No obstante, la decisión de trasladar la sede diplomática estadounidense a Nine Elms (en el sur de Londres) se tomó en octubre de 2008, meses antes de que Obama llegara al poder en enero de 2009, como puede verse en la web del organismo. Y el motivo que se alegó entonces para el cambio fue el de tener una embajada más moderna, segura y sostenible”.

Los diferentes críticos defendieron que la decisión de la Casa Blanca se debe a la impopularidad de Trump en el Reino Unido. 

Por su parte, el diario británico The Guardian afirma, citando fuentes gubernamentales, que Trump ha cancelado su visita a Londres por miedo a que se organicen grandes protestas en su contra (en enero de 2017 un millón y medio de personas firmaron una petición para que el Parlamento retirara la invitación que entonces había hecho la primera ministra Theresa May al presidente). A la inauguración de la embajada acudirá el secretario de Estado, Rex Tillerson.

En el mes de diciembre, el republicano provocó otra polémica transatlántica al compartir en su Twitter mensajes xenófobos publicados por una líder de la extrema derecha británica.