sábado, octubre 23, 2021
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Un año sin Julio Grondona

Hoy se cumplió un año de la muerte de Julio Grondona. El Papa del fútbol argentino, el patriarca o el padrino. Sea como fuese, todos acuerdan en que solo Don Julio sabía cómo manejarlo todo. Él, únicamente él -se dice-, podía mover los hilos a su antojo, orquestando el universo futbolístico a su alrededor. Un año atrás parecía que el peso que tenía la Asociación del Fútbol Argentino a nivel mundial y continental no podía ser desbaratado facilmente. Pero, como todo sistema, como si fuera un motor, cuando falla una de sus piezas, todo se desmorona. En este caso fue la cabeza de la mismísima orquesta: Julio Grondona ingresó en el sanatorio Mitre por un problema cardíaco, pero no llegaron a intervenirlo quirurgicamente, sufrió un aneurisma que le causó la muerte cerca de las 13hs del 30 de julio de 2014.

Julio Humberto Grondona (quien alguna vez jugó al fútbol profesionalmente en las décadas del 50 y 60) llegó a la presidencia de la AFA el 6 de abril de 1979, después de más de 20 años en la comisión directiva del club que fundó junto a sus hermanos, Arsenal de Sarandí. Fue impulsado al cargo por quien había dirigido el polémico EAM’78 (el Ente Autártico Mundial, entidad que se encargó de organizar el Mundial de Fútbol en nuestro país, con total libertad para emitir resoluciones sin dejar documentos escritos), el Capitán de Navío Carlos Alberto Lacoste.

Lacoste sería presidente de facto de Argentina por once días, el lapso que duró la transición del gobierno del dictador Roberto Viola al de Leopoldo Galtieri, en 1981. Fue un personaje como él, uno con injerencias en las Fuerzas Armadas que llevaron adelante el Proceso de Reorganización Nacional en nuestro país entre 1976 y 1983, el mismo gobierno que se encargo de secuestrar, torturar y desaparecer a toda una generación de argentinos, practicando un terrorismo de estado que, además, llevó al país a sumergirse en el neo-liberalismo pro-yanki de la década del noventa. Ese Lacoste, amigo de João Havelange, fue quien le entregó la presidencia de la AFA a Grondona, presidencia que nunca más abandonó, hasta el día de su muerte tras 35 años.

Al año siguiente de asumir la presidencia, Don Julio le devolvería el favor a Lacoste, proponiéndolo como Vicepresidente de FIFA, aunque terminó como Vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) por designio de Havelange. En la AFA atravesaría nueve elecciones: 1979, 1983, 1987, 1991, 1995, 1999, 2003, 2007 y 2011. Dos de ellas las ganaría simplemente por «aclamación», en 1991 se presentó el ex-árbitro Nitti, quien sacó solo un voto de 41, probablemente lo haya votado el mismo Julio. Por último, en las elecciones de 2011 se cuestionó fuertemente el sistema de votos, ya que votaron 17 equipos de Primera, 8 de la B Nacional, 7 de la B Metro, 4 de la C y 3 de la D. El presidente de Independiente Rivadavia de Mendoza, Daniel Vila, se auto-proclamó (sin efecto) presidente, aduciendo los votos de todos los equipos «chicos» del país. Además, quedaron afuera algunos presidentes de clubes de primera a los que se les negó el acceso por diversos motivos.

Julio Grondona, dueño de todas las pelotas en el fútbol argentino, se muestra orgulloso

Julio Grondona, dueño de todas las pelotas del fútbol argentino, se muestra orgulloso

Lo destacable es que los votos fueron siempre para Don Julio, su capacidad para manejar los negocios, las mentiras y los secretos del fútbol lo volvieron intocable. Él mismo se jactó en una ocasión de haber «echado a Maradona», amenazando con quitar del profesionalismo a todo el Torneo Argentino C, al que calificaba de un torneo de «potrero organizado». También se ha dicho que estuvo implicado en el descenso de River cuando, tras una discusión con Passarella, declaró que era imposible que River se fuese a la B. Luego, Passarella lo acusó de conspirar contra el equipo de Núñez.

Su última decisión fue la de «federalizar» el fútbol, haciendo ascender de la B Nacional a diez equipos para armar un torneo largo, anual, de treinta equipos. Ese que se está jugando ahora y que lleva su nombre. El proyecto se llevó adelante por decisión del patriarca del fútbol, cosa que queda en evidencia ahora que se está previendo cómo se realizará la vuelta a los torneos cortos de veinte equipos. Por último, también salieron a la luz, tras su muerte, las famosas escuchas que ponen en duda algunos arbitrajes. En la conversación, Abel Grecco (presidente del colegio de árbitros) le deja en claro que hay que arreglar a los árbitros, así como a los líneas si querés asegurarte un resultado. Polémico. Tremendo.

Qué veinte años no es nada, dice el tango. Qué dirá de los treinta y cinco de Don Julio. Lo peor es que ahora muchos quieren que aparezca otro personaje como él, que pueda manejarlo todo y a todos a su antojo «para que todo sea más fácil». La conducción la busca Tinelli, se sabe que la quiere Verón ¿Será de alguno de ellos dos, o de algún otro contendiente? ¿Quién pagará el perro entretanto? La mano está difícil, nadie maneja tantos secretos como quien fuera el «padrino» del fútbol argentino. Lo cierto es que en tan solo doce meses, la AFA no sólo perdió el peso a nivel mundial, sino también el orden interno. La investigación de Estados Unidos terminó con varios dirigentes presos, y continúa. De vivir Don Julio ¿estaría preso? Seguramente no. Así como en las grandes mafias: si caía él, caían todos.

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