Un vecino de Esmeralda Mitre la acusó de racista y agresión verbal

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La rubia Esmeralda Mitre fue escrachada por un vecino quien la acusa de agresión verbal. Al parecer el hombre ha sido objeto de malos tratos propinados por la hija de Bartolomé.

Mitre es conocida no sólo por su trayectoria artística sino por ser hija de uno de los hombres más poderosos. Fue criada en medio de lujos y caprichos, gracias a su padre Bartolomé Mitre.

De modo que es considerada una chica de élite, ya que su padre es líder de uno de los medios de prestigio. Su padre es propietario de un conglomerado de medios que incluye al diario La Nación.

Acusaron a Esmeralda Mitre de maltratadora

Hace muy pocos días sus vecinos han reseñado que afecta la convivencia en la zona. Al parecer,  Esmeralda grita y tiene extraños comportamientos que afectan la paz del lugar.

En el portal “Primicias Ya”, Fernanda Roldán habló sobre la conducta de la mediática rubia. Aseguró que fue testigo de la irracionalidad de Mitre.

“Golpes en el piso, peleas no sé con quién, todo el tiempo, lloraba, gritaba, después el desfile tremendo de gente”. Explicó que ella le dijo al encargado del edificio que tenía derecho a hacer lo que quisiera. Por tanto, fiestas, escándalos y malos tratos, deben ser soportados por los residentes del lugar.

“Siempre decía que ella es Esmeralda Mitre y que hacía lo que quería”. Este vecino reflexionó que ha sido toda una pesadilla el vivir cerca de la mujer.

“Fue un infierno vivir eso. En cualquier hora arrancaban los descontroles”. Sus excesos podían durar toda la noche hasta pasadas las primeras horas de la mañana.

Explicó que cierta vez llamaron a la policía y ella se enfureció al punto de preguntar a cada vecino. “Le tocó el timbre a todos los propietarios para preguntar quién había sido”.

Para él fue muy delicado ya que tenían un bebé pequeño en casa y sentían mucho temor. Al parecer cualquier intento de denunciar se convertía en amenazas para los habitantes.

No sólo los amenazaba cara a cara, sino que les hacia maldades en el recinto compartido por todos. “Pasaba a veces que nos golpeaba la puerta, nosotros abríamos y nos agredía verbalmente”.

Sintió que la mujer se salió de control un día al decirle con asco que el era “Judio y negro de M…”. Afirmó que él no es de la colectividad, pero respeta a toda la comunidad judía. 




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