Opinión

Una carrera vacía

Faltan pocos días para las Elecciones Generales que darán como resultado -o no- un nuevo presidente. Además se disputan cargos de suma importancia como la gobernación bonaerense y en el plano local, las intendencias de municipios con un gran caudal de personas. Para la aspiración máxima y más relevante han quedado seis candidatos de diferentes espacios pero lo que faltan son debates y propuestas para un futuro gobierno.

Por cantidad de votos, Daniel Scioli se perfila para ser el máximo candidato a quedarse con la banda presidencial. Lo que aún no se sabe con claridad es si el 25 de octubre podrá imponerse definitivamente -para lo que necesita superar el 45% o el 40% y sacarle 10 puntos de ventaja al segundo- o se necesitará dirimir en un balotage. El candidato del oficialismo, no tuvo interna en las PASO aunque el preferido del votante kirchnerista era sin dudas Florencio Randazzo, Ministro de Transporte. Cristina ungió a Scioli como el único candidato y de esta manera, no hubo posibilidad de interna en el Frente para la Victoria, algo que hace ruido teniendo en cuenta que el propio gobierno fue el impulsor de las PASO y hasta el momento nunca la hubo entre el oficialismo.

Yendo a lo práctico, la decisión de ¿Scioli? de no ir al Debate Presidencial y ser el único candidato en rechazar tal invitación no cayó bien en gran parte de la sociedad. Resulta algo lógico en un sistema democrático que todos los candidatos tengan la responsabilidad de debatir por “Cadena Nacional” y contar sus propuestas y desafíos en un eventual gobierno. Lo que está claro también es que el que va ganando en las encuestas nunca quiere arriesgarse a un debate. Esto no quiere decir que sea correcto tal decisión, porque desde estas líneas lo que se apoya es la libertad de expresión, la multiplicidad de voces y el debate abierto para que la sociedad tenga las opciones claras para sufragar.

Por esto, Daniel Scioli encaró un perfil bajo en la carrera presidencial y dejó de ir asiduamente a programas televisivos como lo hacía hasta agosto. El resultado de las PASO, definitivamente tuvo que ver en la decisión y se kirchnerizó al 100%, algo que el votante oficialista le pedía. Así, Scioli cuando enfrenta micrófonos solamente dice que no cambiará demasiado en su gobierno, pero evita los detalles y la crítica hacia la actual gestión de su mentora Cristina Fernández de Kirchner.

En segundo lugar aparece Mauricio Macri, del espacio “Cambiemos” y líder del PRO. Si bien la mayoría de las encuestas lo dan en baja, se supone que saldrá segundo en las elecciones de octubre aunque más relegado que en las PASO por la pujante posición de Sergio Massa.

Macri, quien hasta agosto solamente decía frases vacías y repetía la palabra “cambio” ante cada pregunta sobre su posible gobierno; desde hace unos días cambió su estrategia y ha comenzado a dar indicios -muy de a poco- de las cosas que planea imponer si es elegido. Lógicamente, plantea generalidades como el resto de los candidatos: lucha contra el narcotráfico, inseguridad, inflación, impuesto a las ganancias, etc. Pero lo más importante no lo dice: ¿quién será su Ministro de Economía? ¿Quién será su líder de la Policía Bonaerense? ¿Cómo eliminará el CEPO instantáneamente como lo ha mencionado?

Si bien confirmó su presencia en el Debate Presidencial del domingo al que su máximo contrincante no irá, habrá que ver cuál es su estrategia en el mismo ya que las encuestas lo dan en baja y a Massa en suba. Estimo que en estos 25 días, Macri intentará endulzar los oídos de los votantes con promesas tal como lo hace Massa para obtener un mayor caudal de votos y así achicar la diferencia con Scioli.

En tercer lugar aparece Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ex titular de la ANSES en el gobierno kirchnerista. En mi opinión, es el candidato que más “se la jugó” con sus propuestas desde el primer momento. Su estilo de campaña es más agresivo que el del resto y esto se manifestó claramente en el programa de Navarro en C5N la semana pasada cuando se trenzó al aire por sus dichos y sus propuestas sobre los empleados públicos.

Que Massa plantee sus propuestas no quiere decir que sepa cómo las realizaría. O mejor dicho, si esas propuestas son factibles. El líder del Frente Renovador, por ejemplo, plantea la movilidad del 82% para los jubilados. La complejidad de realizarlo es altísima y Massa siempre esquiva la pregunta al ser consultado por cómo financiaría esta operación. Allí se ve claro que la estrategia massista es una campaña agresiva, con propuestas que difícilmente sean aplicables al corto o largo plazo y una fuerte crítica constante al gobierno kirchnerista.

Si bien quedaron mucho más atrás en los resultados de las PASO y con campañas de menor perfil que los tres candidatos principales, también lucharán por la presidencia Margarita Stolbizer, Nicolás del Caño y Adolfo Rodríguez Saá. Los tres candidatos participarán en el Debate Presidencial del domingo y es algo que debe rescatarse ya que se planearon otros debates donde se los excluía insólitamente de los mismos.

Con más bajos perfiles, estos tres candidatos hacen campaña de tono más local y fuera de los grandes medios. Margarita Stolbizer es quizás, quien más aparezca en los medios de comunicación pero también con la lógica del ataque al gobierno kirchnerista y sin demasiada fuerza en sus propuestas. El desconocimiento de sus candidatos por fuera de su persona la hizo perder votantes y posibles apoyos en las PASO, donde terminó teniendo una muy mala elección siendo casi alcanzada por el Frente de Izquierda, algo que parecía imposible a priori.

Por el lado de la Izquierda, Nicolás del Caño es un buen candidato que refleja la renovación del partido y sangre nueva en un espacio que muchas veces se lo critica por tener siempre los mismos exponentes. Más allá de esto y habiendo hecho una decente elección para lo que generalmente suma la izquierda en Argentina, la campaña no es demasiado divulgada por fuera de los propios espacios. Con un discurso en favor de los trabajadores y la diversidad, queda alejado en la teoría de los problemas cotidianos como la inflación, la inseguridad y el narcotráfico. No es que no tengan propuestas para combatirlos, pero resultan alejadas de la realidad muchas veces o tan radicales que parecieran impracticables en el corto plazo -incluso en el largo-. Así, aprovechan los minutos de publicidad otorgados en los canales públicos o los espacios de debate en televisión pero sin mucha llegada al público grueso que podría darle un salto de votantes en las elecciones.

Finalmente aparece Adolfo Rodríguez Saá, pero es una forma de decir. Para el gran público, el candidato de San Luis, es inexistente porque además de haber sacado un ínfimo porcentaje de votos y entrar por la ventana a las elecciones generales, su campaña no dice demasiado ni se exhibe en los medios nacionales para generar un cambio en el electorado.

Así nos encontramos a tan solo 25 días de la gran elección que posiblemente decida el destino del país. Una carrera vacía de propuestas reales, concretas y esperanzadoras.

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Victor Rodríguez Herrero

Licenciado en Comunicación Social. Redactor y editor de SegundoEnfoque.

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