Unidad de la CGT: División y grieta en la central obrera

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A pesar de los intentos por lograr la unidad de la CGT, gremios afines y disidentes no logran confluir en una protesta contra el Gobierno.

El arco sindical coincide en que el rumbo económico adoptado por el Gobierno fracasó, pero, a pesar de los paros, aún es una utopía la unidad de la CGT. En primer lugar el Frente Sindical convocó a una huelga el 30-A, mientras que la CATT hizo una medida de fuerza el feriado del 1° de mayo contra el Impuesto a las Ganancias.

En tanto, la conducción de la CGT manifestó su apoyo a la huelga convocada por la CATT. De hecho, los dirigentes combativos en sus discursos expusieron la división de la central obrera, en otras palabras la ruptura del movimiento obrero.

La Confederación General del Trabajo (CGT) es la madre del sindicalismo argentino, luego se suma el Movimiento de Acción Sindical Argentino (Masa), que desde hace algún tiempo vive su propia división. 

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Divididos para lograr la unión

Si bien hay que hablar de una sola CGT, también surge como movimiento opositor al sindicalismo oficialista el Frente Sindical como fue en la década de los noventa el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA).

La huelga del 30-A demostró que se puede hacer sin la adhesión de los gremios del transporte. Es más, el discurso de Pablo Moyano tuvo como detalle particular la firmeza de su espacio y también agradeció a aquellos sindicatos que se adhirieron a la huelga a pesar de las amenazas del Ejecutivo.

Posteriormente, Moyano destacó el apoyo de los gremios aeronáuticos, las dos CTA y por sobretodo agradeció a Miguel Bustinduy, rival histórico de Roberto Fernández en la UTA. En ese aspecto criticó a Daer, Acuña y los referentes de la CATT, distanciados de los dirigentes camioneros, empecinados en convocar a una huelga el 1° de mayo.

Juan Carlos Schmid le reiteró a la CGT  que convoquen a un paro

De todos formas, el exsecretario general cegetista Juan Carlos Schmid “festejó” la medida de fuerza y le reiteró a la CGT  que convoquen a un paro general. Vale decir que Schmid es la cara visible de la CATT, sin embargo la vertiente del transporte la manejan Omar Maturano Fernández.

En tanto, “gordos” “independientes” saben que están solos, sin embargo confían en su poder de negociación con cualquier Gobierno, en la máxima potencia de la gran cantidad de afiliados que poseen. Sin embargo, saben que ellos tienen las llaves del edificio de la CGT, pero su poder esta cada vez más diluido.

Finalmente, desentrañar el camino de la unidad de la CGT es muy difícil. Pero es entonces cuando más gremios renuncian al Consejo Directivo y eso significa que la central obrera necesita corregir el rumbo y encontrar un conductor, porque la simple unidad no alcanza sino hay una organización concreta.

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