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El Petro: Todo lo que debe saber sobre la nueva criptomoneda venezolana

El Gobierno podrá emitir petros tan fácil y rápidamente como lo hace con los bolívares

Caracas – Más allá de los anuncios realizados por el Gobierno sobre la nueva criptomoneda venezolana, el Petro, hay un trasfondo del que se sabe poco o nada.

El 11 de marzo de este año, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció que el Petro alcanzó a acumular en su etapa de preventa más de 5.000 millones de dólares en intenciones de compra en 133 países.

Sin embargo, hasta ahora ningún inversionista extranjero se ha mostrado a favor de transar operaciones con esta moneda digital en alianza comercial o contrato acordado con el gobierno venezolano.

También se llegó a conocer que el Petro se cotiza a 60,76 dólares por unidad, de acuerdo con la información divulgada por el Ministerio de Energía y Petróleo.

A su vez, en el portal web de esta criptomoneda (www.petro.gob.ve) se informó que el monto mínimo que se requiere para invertir y adquirir petros es de 1.000 euros.

Allí se especifica que “los interesados deben tener en cuenta que la inversión corresponde a transferencias bancarias, y las mismas deben ser pagadas a cuentas estatales, a través de monedas como el euro, rublos y yuanes”.

El 22 de marzo, el presidente Maduro anunció la creación de cuatro zonas económicas especiales, cuya función será comercializar bienes y servicios a través del Petro.

Estas zonas son la Isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta; el archipiélago de Los Roques, en las Dependencias Federales; la península de Paraguaná, en Falcón; y el eje fronterizo Ureña-San Antonio, en Táchira.

Según el economista Jean Paul Leidenz, investigador de la firma Ecoanalítica, ninguna moneda está “blindada” ante la hiperinflación solo por tener el estatus de legal tender (moneda de curso legal).

Y es precisamente la hiperinflación de 13.000% que acumula el país es lo que causa que no haya agentes financieros dispuestos a aceptar petros como medio de pago, ya que estos no circulan con un flujo grande que abra mercados y genere confianza de rentabilidad.

El Gobierno garantiza que el Petro está respaldado por 5.000 millones de dólares en reservas de petróleo concentradas en el bloque 1 del Campo Ayacucho, en la Faja Petrolífera del Orinoco (oriente). No obstante, aún no se registran derechos de propiedad sobre barriles de respaldo.

Esto se debe a que el Gobierno no puede garantizar que un agente financiero adquiera un derecho de propiedad que le permita canjear oro o petróleo por un determinado monto de petros, pues el artículo 302 de la Constitución y el artículo 5 de la Ley de Hidrocarburos prohíben la enajenación de las reservas de petróleo, oro y otros recursos naturales de la nación.

Es por esta razón que el economista Leidenz asegura que el Petro es una “criptomoneda fiduciaria” emitida por un Estado cuya moneda tradicional (el bolívar) padece de hiperinflación.

¿Emisión descontrolada de petros?

Desde hace un par de meses, comenzó a circular en la red un presunto contrato inteligente del Petro en el blockchain NEM, es decir, una primera oferta de la criptomoneda nacional en esa plataforma digital.

De allí se desprende que la oferta total de petros a emitir ya no será de 100 millones, como inicialmente había estipulado el Gobierno, sino que podrá incrementarse.

Esto significa que el Gobierno podrá emitir petros tan fácil y rápidamente como lo hace con los bolívares mediante los cuales el Banco Central de Venezuela (BCV) financia su déficit fiscal y monetiza el elevado gasto público en el que incurre.

En esta captura de pantalla se observan las características de la oferta de petros, en la que se especifica que podrá ser “mutable”, es decir, que podrá aumentar (“Is supply mutable? True”)

Leidenz sostiene que el Petro “es institucionalmente indistinguible del bolívar, pues está regido por la misma arbitrariedad monetaria producto del déficit fiscal y por eso costará que el público desee mantener una demanda real estable del mismo”.

La poca transparencia que ha mostrado el Gobierno en la emisión del Petro y el solo hecho de que lo monopoliza a través de su estructura de minería, ya genera desconfianza en el mercado por tratarse de un instrumento que, según los analistas financieros, no garantiza rentabilidad. Por ello no posee alta demanda, pero sí una elevada oferta.

Su credibilidad también se ve empañada por el decreto del gobierno de Estados Unidos, del 19 de marzo de 2018, a través del cual prohíbe a sus ciudadanos e inversionistas ligados al sistema bancario estadounidense realizar transacciones con petros y “cualquier moneda digital emitida por el gobierno venezolano”.

Todos los servicios con el Petro

El 27 de marzo, el presidente Maduro ordenó el uso del Petro como medio de pago en todos los servicios públicos del Estado. Esto implica su autorización para ser ejecutado en transacciones de deuda externa, exportaciones, importaciones y a nivel nacional “para que hasta en las camioneticas (transporte público) se pague con la criptomoneda venezolana”, según dijo el mandatario.

¿El bolívar anclado al Petro?

El economista Juan Carlos Valdez sostiene lo siguiente: “El bolívar fuerte se fue debilitando porque el bolívar es también una moneda fiduciaria. Por eso hay que anclar el bolívar al Petro, porque para manipularlo se tendría que manipular el mercado de petróleo y criptomonedas”.

Al ser el bolívar una moneda fiduciaria (respaldo en oferta y demanda), en realidad no cuenta con ese flujo de mercado por su devaluación e hiperinflación subyacentes, lo que hace que el Petro también sea una supuesta criptomoneda que no tiene respaldo en oferta y demanda, pero sí en petróleo que no ha sido explotado ni extraído.

Por su parte, el economista Tony Boza argumenta que “el bolívar soberano debe tener un anclaje fijo al precio del petro para que Dólar Today no pueda manipular la tasa y se acaben las distorsiones de nuestra economía”.

No obstante, según lo afirmado por los expertos, el problema radica en que no se puede anclar la tasa de cambio del bolívar a una moneda que tiene poca o nula presencia en el mercado y que, a su vez, no posee demanda global de intercambio.

Rechazo digital al Petro

El 27 de marzo, Bitfinex, una de las principales plataformas mundiales de intercambio de criptomonedas, emitió un comunicado en el que señala que el Petro “tiene una utilidad limitada y podría interpretarse como un intento de eludir las sanciones contra el Gobierno de Venezuela, por lo que no se incorporará a la plataforma”.

Bitfinex aclaró que nunca han tenido “planes de incorporar al Petro o tokens similares en su plataforma de negociación. Además, cualquier empleado de la plataforma tendrá prohibido transar con el Petro o cualquier token similar”.

¿Vendido en divisas pero con tasa en bolívares?

El Petro cuenta con dos características resaltantes que dan lugar a ciertas dudas. Y es que, según la Superintendencia de Criptoactivos y Actividades Conexas, solo podrá adquirirse con divisas (euros, yuanes, rublos y liras turcas), pero su cambio será estipulado a una tasa fijada en bolívares por el Gobierno, la cual tampoco ha sido anunciada.

A su vez, una unidad digital de Petro ($PTR) no equivale como tal a un barril de petróleo, sino que usa su precio de forma referencial, según el economista Alessandro Di Stasio.

Lea también: Subieron los precios del petróleo por caída de la producción de Venezuela

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