Violencia institucional: una lucha interminable

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Violencia institucional: una lucha interminable

Buenos Aires.- El 8 de mayo fue declarado como el Día Nacional de la Lucha contra la Violencia Institucional en recuerdo de la “Masacre de Budge” de 1987, llevada a cabo por suboficiales de la Policía Bonaerense contra los jóvenes Oscar Aredes, Agustín Olivera y Roberto Argañaraz. Fueron asesinados por la fuerza de seguridad cuando tomaban cerveza y charlaban en una esquina.

Los casos de Violencia Institucional se relacionan con la existencia de un discurso hegemónico sobre la “inseguridad”. El delito es semánticamente justificado y entendido en asociación directa con la pobreza, criminalizando así a la misma. Por su parte, los medios de comunicación cumplen una función crucial a la hora de otorgar un sentido a estos significantes (pobreza, fuerzas de seguridad, inseguridad, delito) y representaciones en el imaginario colectivo de la sociedad. La presencia de estereotipos refuerzan estas construcciones, estigmatizando y perjudicando a los sectores mas vulnerables de la sociedad.

Los casos de violencia institucional no son hechos aislados sino que se inscriben en el marco de una continuidad en la violación de Derechos Humanos por parte de las fuerzas de seguridad desde la dictadura cívico militar (1976 – 1982) a la actualidad. Como ejemplo, se puede mencionar el caso de Luciano Arruga quien fue torturado y asesinado por la policía Bonaerense por negarse a robar para alguno de sus oficiales. Es fundamental develar cómo conviven  estas prácticas en las instituciones de seguridad del Estado y visibilizar las justificaciones y fundamentos que se construyen y reproducen desde los medios masivos sobre estos mecanismos. La seguridad no debe estar pensada desde la lógica del “enemigo”, donde el respeto y ejercicio de los derechos humanos aparecen como obstáculos y la discusión queda limitada a un tema punitivo y represivo.

Para conmemorar este día y concientizar acerca de esta gran problemática que viven muchos jóvenes a diario, se llevó a cabo (el pasado viernes 8 de mayo) el tercer Encuentro Federal por una Seguridad Democrática y Popular, en el Congreso de la Nación, en el marco de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional (página web y Facebook) bajo el lema de la campaña “Mi cara mi ropa y mi barrio no son delito”.

El encuentro constó de siete paneles en simultáneo que trataron la problemática en nuestra sociedad desde diversos puntos de vista y con distintas temáticas: algunos apuntaron a una cuestión más teórica y otros, a una más práctica. Los paneles estaban compuestos por fuertes nombres y personas destacadas en este tópico, con diversidad de actores, instituciones y organizaciones sociales de todo el país; cada una de las mesas era presentada por familiares de víctimas de la violencia institucional.

Los paneles presentados en tercer Encuentro Federal por una Seguridad Democrática y Popular fueron los siguientes:

*Economía popular. Regulación del mercado y regulación policial. En vez de proteger a los trabajadores excluidos, el Estado reprime para “controlar” el espacio público, para “regular” las actividades, arrasa con los puestos de las ferias populares.

*Medios de comunicación. Presentación de una guía con recomendaciones para periodistas, con teléfonos de organismos e instituciones que sirvan para contrastar la versión policial, para que las historias tengan más voces.

*Acceso a la tierra, Acceso a la vivienda, Acceso a la Justicia. A expensas del modelo sojero, los grandes capitales avanzan y se aprovechan de comunidades que no tienen un sentido de propiedad sobre la tierra. ¿La justicia? Con los privilegiados.

*Violencia policial y códigos de faltas. En Córdoba existe la figura de merodeo y se hacen “operativos de saturación” en los barrios más humildes, con detenciones arbitrarias y discriminatorias. La realidad de las provincias más calientes.

*Prevención de la violencia y estrategias de organización popular. Son múltiples y creativas las salidas colectivas y solidarias que encuentran los familiares de víctimas para salir adelante: emprendimientos productivos, asociaciones civiles, entre otras.

*Violencia penitenciaria. En cuanto un grupo de detenidos se organiza para algo, el servicio penitenciario los separa, los traslada; son mecanismos del sistema carcelario para privarlos de todos sus derechos. Salud y educación, sólo para presos VIP.

Entre los miembros de los paneles se encontraban: Pablo Ferreyra, legislador de la CABA y hermano de Mariano Ferreyra; Victoria Montenegro, militante contra la violencia de género y nieta recuperada; Nilda Garré, primera ministra de seguridad de la Nación y actual embajadora ante la OEA; Alejandra Gils Carbó, procuradora general de la Nación; Jorge Taiana, legislador de la Ciudad de Buenos Aires; Cyntihia Ottaviano, defensora del público; Martin Sabatella, presidente del AFSCA; Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas y candidato a jefe de gobierno; Jorge Rivas, diputado Nacional del Frente para la Victoria; María Eugenia Ludueña, subdirectora del portal web Infojus Noticias.

Hay una naturalización presente en la sociedad de estigmatizar a las clases más bajas, que está directamente relacionada con las industrias culturales y mediáticas que promueven el estereotipo en favor de sus propios intereses. Por eso, nos parece fundamental divulgar y apoyar estas actividades y campañas para desmitificar las construcciones sociales y mediáticas de algunos grupos.

En este contexto fue presentada la Guía para el tratamiento mediático responsable de la violencia institucional en el panel Medios de Comunicación por Cynthia Ottaviano, defensora del público, junto a la presencia de María Eugenia Ludueña, subdirectora Infojus Noticias, portal web del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La Guía desarrolla un decálogo de diez puntos que los periodistas deberían tener en cuenta para cubrir con responsabilidad los casos de violencia institucional. Fue elaborada a lo largo de un año con aportes de periodistas, organizaciones y especialistas en el tema. También incluye una valiosa agenda de fuentes, instituciones, colectivos, dependencias y expertos a los que se puede consultar sobre el tema en diversas jurisdicciones de todo el país.

En la apertura del panel de Medios de Comunicación del Tercer Encuentro Federal por una Seguridad Democrática y Popular, que se llevó a cabo en el edificio del Congreso de la Nación, Cynthia Ottaviano afirmó: “de cada tres noticias donde hay jóvenes, dos son policiales. Los jóvenes no se sienten representados por la prensa. Se sienten demonizados”.

También participaron Dante Leguizamón (periodista de la Universidad Nacional de Córdoba y perseguido por la policía cordobesa por sus investigaciones) y Raquel Witis, madre de un joven asesinado por policías, quien sentenció que los medios “son un cuarto poder: no se trasformen en un poder de cuarta”.

La primera noticia que Raquel Witis leyó sobre la muerte de su hijo, decía: “Dos delincuentes muertos en un enfrentamiento”. Mariano Witis, músico de 22 años, viajaba en un auto como rehén de Darío Riquelme, que un rato antes había asaltado la sucursal Beccar del Banco Itaú. Ambos fueron alcanzados desde atrás, por una ráfaga disparada por un cabo de la Bonearense. No hubo enfrentamiento.

El cierre estuvo a cargo de Estela de Carlotto y Susana Trimarco, quienes leyeron un informe final de la jornada.

Agradecemos a Candelaría Hernández Villarreal por la información y ayuda brindada, miembro del Observatorio de Violencia Institucional, perteneciente a la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires.

Luciana Belén Massa

Luciana Belén Massa

Estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales
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