Vivir en un crucero ¿Te atreverías?

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Lo que para unos puede ser un lugar para vacacionar por una semana o dos, para otros es una residencia fija. Hablamos de vivir en un crucero.

No es una mala idea si pensamos que se trata de un hogar con todos los servicios, tiendas, restaurantes de todo tipo, gente por conocer cada semana y un ambiente de fiesta constante.

 

Esta ha sido la elección de muchas personas de la tercera edad. Una decisión acertada si se toma en cuenta los altos costos de las casas de retiro. Hasta $ USD 6.000

Un crucero es más divertido, interesante y económico.

 

 

La vida a bordo

Gimnasios, servicio médico, actividades recreativas y un staff de limpieza son algunos de los beneficios que se obtienen al fijar residencia en un crucero.

Entre algunos habitantes fijos, encontramos la historia de Bea Muller. Una mujer de 86 que se instaló en el crucero Cunard Queen Elizabeth 2, desde el 5 de enero de 2000.

 

La decisión la tomó luego de embarcarse en una vuelta al mundo de 11 meses de duración con su marido, en un crucero.

Al morir su esposo, vendió la casa y reservó un lugar en la nave.

Muller relató en una oportunidad que estaba feliz con su vida a bordo. La mejor parte era que incluso podía ahorrar unos 70 dólares diarios, al comparar lo que gastaría en un ancianato.

La viajera aseveró que la parte más gratificante era conocer siempre gente nueva cada semana, ir a lugares remotos y tener una agenda siempre llena de actividades estimulantes.

Mientras que la anciana Clair Macbeath llegó a vivir en ese mismo barco por 14 años.

 

Un apartamento en el mar

The World es un barco de cruceros que se ha convertido en una comunidad residencial para 200 personas.

Es operado por ResidenSea y ofrece a los inquilinos la posibilidad viajar un año por todo el mundo.

 

Los apartamentos se podrían considerar como pequeñas mansiones privadas. Son exclusivas para multimillonarios.

El alquiler anual oscila entre 3 y 8 millones de euros por año. Las residencias tienen un tamaño de entre 500 m2  y 988 m2.

 

Los espacios cuentan con cocina propia, despacho, terrazas con piscina particular, entre otras comodidades.

Además, la nave posee 6 restaurantes, bodega, joyería, spa, entre otros servicios.