Argentina

Ley 26.659: qué cambia para empresas que operen en Malvinas

La Ley 26.659 quedó en el centro de la nueva estrategia del Gobierno argentino sobre las Islas Malvinas después de que Javier Milei anunciara que enviará al Congreso una reforma destinada a endurecer las sanciones contra empresas vinculadas con actividades económicas que la Argentina considera no autorizadas en los espacios marítimos en disputa. La iniciativa apunta especialmente a las compañías y proveedores relacionados con el proyecto petrolero Sea Lion, aunque su alcance podría extenderse a otras actividades que afecten recursos naturales.

La discusión tiene una particularidad importante: la legislación argentina actual ya contiene un régimen considerablemente severo. El texto vigente de la Ley 26.659 prohíbe determinadas operaciones hidrocarburíferas sin autorización argentina, alcanza participaciones directas e indirectas y contempla restricciones sobre servicios, transacciones económicas, financieras, logísticas, técnicas y de consultoría. También prevé inhabilitaciones administrativas, multas, pérdida de determinados beneficios e incluso penas de prisión para ciertos delitos.

Lo anunciado por Milei no parte, por lo tanto, de una ausencia de regulación. El objetivo declarado es ampliar y endurecer un esquema existente: hacer que los proveedores reciban expresamente las mismas penas y prohibiciones que las compañías con las que colaboran, impedir que los infractores contraten en Argentina tanto con el sector público como con el privado, incorporar el juicio en ausencia cuando corresponda y extender el régimen hacia otras actividades realizadas en las islas que afecten recursos naturales.

Qué es la Ley 26.659

La Ley 26.659 fue sancionada por el Congreso argentino el 16 de marzo de 2011 y publicada en el Boletín Oficial el 13 de abril de aquel año.

Su objeto es establecer las condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina.

La norma forma parte del conjunto de herramientas jurídicas utilizadas por el Estado argentino para impedir o sancionar actividades que considere realizadas sin autorización de sus autoridades competentes.

La relevancia actual surge por el avance de proyectos hidrocarburíferos en áreas marítimas próximas a las Islas Malvinas.

Según la posición argentina, las licencias otorgadas unilateralmente por las autoridades de las islas no sustituyen la autorización que exige la legislación nacional.

Qué prohíbe actualmente la Ley 26.659

El artículo 2 contiene buena parte del núcleo administrativo de la ley.

La norma prohíbe, bajo las condiciones que establece, que personas físicas o jurídicas que desarrollen o estén autorizadas a desarrollar actividades en Argentina participen en operaciones hidrocarburíferas no habilitadas por la autoridad argentina.

La prohibición no se limita al operador que perfora o extrae petróleo.

También contempla participaciones directas o indirectas en sociedades involucradas en esas actividades.

Además incluye supuestos relacionados con empresas que prestan servicios para esos desarrollos.

Los proveedores ya aparecen en el régimen vigente

Este punto es esencial para entender correctamente la reforma anunciada.

La legislación actual ya contiene referencias a la prestación de servicios y a operaciones destinadas a facilitar proyectos hidrocarburíferos no autorizados.

Por eso no sería preciso afirmar que Milei simplemente decidió “incorporar a los proveedores” a una ley que actualmente los ignora.

La propuesta presidencial va más allá.

Según la transcripción oficial de Casa Rosada, el proyecto establecerá que los proveedores de esas iniciativas reciban las mismas penas y prohibiciones que las empresas con las que colaboran.

La diferencia puede ser relevante desde el punto de vista penal, administrativo y comercial.

Qué transacciones están alcanzadas hoy

El artículo 2 también menciona una lista amplia de actividades.

Incluye contrataciones, operaciones económicas y financieras, logística, servicios técnicos, consultoría y asesoramiento vinculados con desarrollos hidrocarburíferos sin autorización argentina.

La redacción busca evitar que una compañía pueda quedar completamente fuera del régimen simplemente porque no posee la licencia petrolera ni opera directamente una plataforma.

Una explotación offshore depende de una cadena de valor extensa.

Puede requerir bancos, aseguradoras, compañías marítimas, proveedores de equipamiento, firmas de ingeniería, operadores logísticos y servicios técnicos especializados.

Qué sanción administrativa existe hoy

El artículo 3 establece una inhabilitación de entre cinco y veinte años para las personas físicas o jurídicas que incumplan las disposiciones correspondientes del artículo 2.

La medida se aplica mediante un procedimiento administrativo y no reemplaza las eventuales consecuencias penales.

La ley también contempla efectos sobre permisos y concesiones que una compañía pudiera tener en Argentina.

En determinadas circunstancias, esas concesiones pueden revertir al Estado nacional o a las provincias según corresponda.

La duración de hasta veinte años muestra que el régimen ya fue diseñado originalmente como una herramienta de fuerte disuasión.

Qué ocurre con beneficios impositivos

El artículo 4 agrega consecuencias económicas.

Una inhabilitación puede generar el cese de determinadas exenciones o facilidades impositivas y previsionales otorgadas al infractor.

También puede provocar la caducidad de plazos y la exigibilidad de saldos adeudados.

Estas medidas amplían el impacto más allá del negocio específico involucrado en la actividad cuestionada.

Para una empresa con presencia importante en Argentina, perder beneficios o facilidades puede tener un costo comercial considerable.

El Estado ya tiene prohibiciones para contratar

La ley vigente también regula la relación entre las compañías alcanzadas y el sector público.

El artículo 5 establece restricciones para que el Estado nacional, las provincias y los municipios contraten con determinadas personas o empresas vinculadas directa o indirectamente con actividades hidrocarburíferas no autorizadas.

Por eso otra de las novedades anunciadas por Milei debe analizarse con precisión.

El Presidente propuso que los infractores no puedan contratar en territorio argentino ni con el sector público ni con el sector privado.

La extensión explícita hacia contrataciones privadas sería uno de los cambios jurídicos de mayor alcance del nuevo proyecto.

Qué implicaría alcanzar contratos privados

Una prohibición de contratación privada tendría consecuencias diferentes a quedar excluido de una licitación estatal.

Podría afectar relaciones entre empresas que no tienen participación directa del Estado.

Una compañía sancionada podría enfrentar obstáculos para mantener proveedores, adquirir servicios o celebrar determinados negocios dentro del territorio argentino.

El verdadero alcance dependerá de la redacción del proyecto que llegue al Congreso.

También serán importantes los procedimientos mediante los cuales se determine quién es infractor y desde qué momento se activa una prohibición.

Esos detalles todavía no fueron explicados en la cadena nacional.

La ley tiene una lista pública de empresas

El artículo 6 contempla que la autoridad de aplicación confeccione una nómina pública de personas físicas o jurídicas que desarrollen actividades hidrocarburíferas sin la habilitación argentina correspondiente.

La publicidad cumple una función adicional de advertencia.

No solo importa para el Estado.

Una empresa que analiza contratar con un proveedor internacional puede revisar su exposición a sanciones antes de establecer una relación comercial.

El nuevo decreto anunciado por Milei busca precisamente acelerar la detección, intercambio de información y adopción de medidas.

El decreto y la reforma legal son cosas diferentes

La cadena nacional presentó dos vías que pueden confundirse.

La primera es un decreto destinado a dar mayor celeridad al régimen sancionatorio existente.

La segunda es una reforma legislativa que deberá aprobar el Congreso.

El decreto puede modificar procedimientos dentro de las facultades del Poder Ejecutivo y facilitar coordinación entre organismos.

No puede por sí solo reemplazar al Congreso en cambios que requieran una ley.

Las nuevas penas y modificaciones estructurales anunciadas forman parte del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.

La Ley 26.659 también tiene penas de prisión

El régimen argentino dejó de ser exclusivamente administrativo hace más de una década.

En 2013, el Congreso sancionó la Ley 26.915 y modificó varios artículos de la Ley 26.659.

La reforma incorporó y redefinió un conjunto de sanciones penales particularmente severas.

El texto actualizado publicado por Argentina.gob.ar continúa mostrando esas disposiciones vigentes.

Exploración no autorizada: hasta diez años

El artículo 7 establece que quien encargue o realice, sin autorización de la autoridad competente, actividades de búsqueda de hidrocarburos mediante exploración en el lecho o subsuelo del mar territorial o de la plataforma continental argentinos puede recibir una pena de prisión de cinco a diez años.

La disposición también contempla una multa.

Su valor no está fijado en una cantidad nominal de pesos.

Se calcula mediante una referencia al precio de mercado del petróleo WTI.

Para esta conducta, la escala corresponde al equivalente de entre 20.000 y 100.000 barriles.

Extracción no autorizada: hasta quince años

La pena es superior cuando la conducta pasa de la exploración a la explotación del recurso.

El artículo 7 prevé prisión de diez a quince años para determinados supuestos de extracción de hidrocarburos sin autorización, incluyendo además transporte o almacenamiento en los términos de la norma.

La multa también aumenta considerablemente.

La referencia va desde 150.000 hasta 1.500.000 barriles de petróleo WTI.

Utilizar barriles como unidad permite que el valor económico de la sanción acompañe parcialmente los cambios internacionales del precio del crudo.

Puede haber decomiso de equipos

El régimen penal incluye consecuencias adicionales.

Una condena puede importar el decomiso de equipos y materiales utilizados para ejecutar las actividades ilícitas.

También contempla el decomiso de los hidrocarburos extraídos.

La legislación prevé además consecuencias sobre permisos, concesiones y determinados beneficios concedidos por el Estado.

Esto convierte al régimen en una combinación de responsabilidad penal, pérdida patrimonial e inhabilitación económica.

Directores y gerentes pueden quedar alcanzados

El artículo 8 contempla situaciones en las que los hechos sean ejecutados en nombre, con ayuda o en beneficio de una persona jurídica u otra estructura.

En esos casos, la responsabilidad puede alcanzar a las personas que intervinieron en el hecho punible.

La norma menciona expresamente directores, gerentes, síndicos, integrantes de consejos de vigilancia, administradores, mandatarios, representantes y autorizados.

Esta disposición vuelve especialmente relevante la advertencia realizada por Milei sobre accionistas y directivos.

La ley actual ya contiene mecanismos para superar la separación formal entre una empresa y quienes toman determinadas decisiones dentro de ella.

Las empresas también pueden ser sancionadas

El artículo 9 establece consecuencias específicas para personas jurídicas cuando los hechos son realizados en su nombre, con su intervención o en su beneficio.

Las sanciones pueden aplicarse conjunta o alternativamente.

La norma contempla multas cuyo valor también se calcula utilizando barriles de petróleo WTI.

Puede existir además suspensión total o parcial de actividades por hasta diez años.

Otra posibilidad es la suspensión para participar en concursos o licitaciones estatales.

En determinados casos extremos, la ley contempla incluso cancelación de la personería.

La Justicia Federal tiene competencia

El artículo 10 establece que la instrucción y juzgamiento de los hechos penales previstos por la ley corresponde a la Justicia Federal.

Esto diferencia las sanciones judiciales de las medidas administrativas que puede imponer la autoridad de aplicación.

Un procedimiento administrativo puede determinar una inhabilitación.

Una pena de prisión requiere un proceso penal y una decisión judicial.

La diferencia será especialmente importante cuando se conozca el contenido definitivo de la reforma anunciada por el Gobierno.

Qué quiere cambiar Milei

La cadena nacional del 3 de septiembre introdujo cinco modificaciones principales sobre este régimen.

La primera es endurecer sanciones y penas.

El Presidente no anunció nuevas escalas numéricas.

Por lo tanto, todavía no puede determinarse si el proyecto aumentará años de prisión, multas, inhabilitaciones o varios de esos componentes al mismo tiempo.

Ese dato solo podrá conocerse cuando el texto legislativo sea presentado formalmente.

Los proveedores recibirían las mismas penas

La segunda modificación es una de las más concretas.

Milei afirmó que los proveedores de los proyectos recibirán las mismas penas y prohibiciones que las empresas con las que colaboran.

La legislación vigente ya prohíbe distintos servicios y relaciones vinculados con actividades no autorizadas.

Lo que busca la reforma es reforzar expresamente la equiparación de consecuencias.

Para una compañía de servicios petroleros, esa diferencia puede elevar considerablemente el nivel de riesgo jurídico.

La cadena de Sea Lion puede quedar bajo presión

El objetivo inmediato es Sea Lion.

El proyecto operado por Navitas Petroleum con participación de Rockhopper Exploration depende de una cadena internacional de proveedores.

El desarrollo offshore necesita ingeniería submarina, embarcaciones, equipamiento de perforación, servicios especializados, seguros, financiación y logística.

Argentina no necesita necesariamente que todas esas compañías tengan domicilio local para intentar generar presión económica.

Si una empresa internacional también posee contratos o inversiones en territorio argentino, una sanción local puede alterar su cálculo comercial.

El dilema comercial que busca crear el Gobierno

Milei fue explícito durante la cadena nacional.

El Gobierno pretende obligar a determinadas compañías a evaluar si pueden participar simultáneamente de proyectos cuestionados en Malvinas y mantener operaciones rentables en Argentina.

La estrategia se apoya en el tamaño relativo de las oportunidades económicas.

Argentina cuenta con inversiones relevantes en Vaca Muerta, minería, infraestructura y otros sectores.

Una compañía global puede decidir que perder acceso a esos negocios es demasiado costoso frente al beneficio obtenido por un contrato específico relacionado con las islas.

Qué significa el juicio en ausencia

El tercer cambio anunciado es la aplicación del juicio en ausencia cuando corresponda.

La figura permite bajo determinadas condiciones continuar un proceso penal aunque el imputado no se encuentre presente.

Su incorporación al régimen de Malvinas busca enfrentar una dificultad práctica evidente.

Muchos directivos y operadores vinculados con empresas extranjeras no están bajo jurisdicción física argentina.

La existencia de una investigación podría perder eficacia si el proceso dependiera indefinidamente de la presencia voluntaria de esas personas.

La aplicación concreta deberá respetar las garantías y requisitos establecidos por la legislación procesal.

No significa condenas automáticas

La sola inclusión del juicio en ausencia no equivale a una sentencia.

Debe existir una investigación, imputación, elementos probatorios y control judicial.

Tampoco cualquier ausencia habilita automáticamente el mecanismo.

Milei utilizó expresamente la fórmula “cuando corresponda”.

Ese límite es jurídicamente importante y deberá interpretarse en combinación con el régimen procesal vigente.

El cuarto cambio alcanza recursos más allá del petróleo

La reforma anunciada también extenderá el régimen a otras actividades desarrolladas en las islas que afecten recursos naturales argentinos.

Este punto puede convertir a la Ley 26.659 en parte de un sistema más amplio de defensa económica.

La norma nació enfocada específicamente en hidrocarburos.

El proyecto del Gobierno pretende que las herramientas sancionatorias no dependan únicamente de que una actividad sea petrolera.

El alcance exacto deberá conocerse con la redacción parlamentaria.

La pesca aparece inevitablemente en el debate

El Atlántico Sur posee importantes recursos pesqueros.

Las licencias concedidas por las autoridades de las islas forman parte desde hace décadas del conflicto económico asociado a Malvinas.

Sin embargo, hasta que el proyecto sea publicado no corresponde afirmar qué actividades específicas serán incluidas ni qué régimen se aplicará a cada una.

La frase presidencial fue general: otras actividades en las islas que afecten recursos naturales.

El Congreso deberá transformar esa definición política en una norma jurídicamente precisa.

El quinto cambio amplía la prohibición de contratar

Actualmente existen restricciones claras respecto de contrataciones con el Estado.

Milei anunció que los infractores no podrán contratar dentro de Argentina tanto con el sector público como con el privado.

La incorporación del ámbito privado puede tener efectos importantes sobre operaciones comerciales ordinarias.

Una empresa sancionada podría encontrar dificultades para contratar servicios, vender productos o participar de proyectos aunque el Estado no sea parte de la operación.

La implementación requerirá definir mecanismos que permitan a las empresas argentinas saber con certeza quién está alcanzado.

La lista pública puede volverse todavía más relevante

Si existen prohibiciones sobre contrataciones privadas, la publicidad de las sanciones adquiere mayor importancia.

Una compañía local necesita poder identificar de manera confiable si un potencial socio comercial está inhabilitado.

Eso puede aumentar el peso de los registros oficiales y de los mecanismos de compliance.

También puede generar una demanda adicional de controles internos en bancos, aseguradoras, compañías de energía y grandes proveedores.

Qué es compliance en este contexto

Compliance es el conjunto de procedimientos que utilizan las empresas para verificar que sus operaciones cumplan con leyes y regulaciones aplicables.

Una multinacional suele revisar sanciones, restricciones comerciales, antecedentes de proveedores y riesgos jurisdiccionales antes de firmar un contrato.

Si Argentina endurece el régimen de la Ley 26.659, participar de un proyecto relacionado con Malvinas puede convertirse en una variable obligatoria dentro de esos controles.

Ese efecto puede aparecer incluso sin que exista una sanción definitiva.

El aumento de incertidumbre jurídica ya puede modificar decisiones empresariales.

Por qué el Gobierno quiere acelerar los procedimientos

El desarrollo de Sea Lion tiene un calendario propio.

Si las autoridades argentinas tardan años en completar un expediente administrativo, una compañía podría finalizar un contrato o una etapa del proyecto antes de recibir consecuencias.

El decreto anunciado busca reducir esa diferencia temporal.

Milei mencionó mecanismos de detección temprana e intercambio de información.

La intención es identificar empresas vinculadas con operaciones cuestionadas antes de que su participación se consolide.

El decreto puede actuar antes que el Congreso

La reforma profunda deberá seguir el procedimiento legislativo.

Eso requiere ingreso del proyecto, tratamiento en comisiones, aprobación de ambas cámaras y promulgación.

El decreto anunciado por Milei puede comenzar a producir efectos antes, siempre dentro del marco jurídico actualmente vigente.

Por eso el Gobierno diseñó una estrategia de dos velocidades.

Busca usar inmediatamente las herramientas existentes mientras intenta conseguir otras nuevas mediante el Congreso.

La Ley 26.659 no nació con Milei

El origen de la norma permite observar una continuidad de Estado poco habitual en la política argentina.

La ley fue sancionada en 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.

Luego fue endurecida mediante la Ley 26.915 en 2013.

Gobiernos posteriores continuaron utilizando y reglamentando distintos componentes del régimen.

Ahora la administración Milei propone volver a modificarlo.

Las diferencias políticas entre esas administraciones son profundas, pero el principio de exigir autorización argentina para explotar recursos en la plataforma continental permaneció.

La reforma de 2013 explica las penas actuales

La Ley 26.915 fue central para configurar el régimen penal que rige hoy.

Sustituyó distintos artículos de la Ley 26.659 y estableció penas contra personas físicas y jurídicas.

También asignó la competencia a la Justicia Federal.

Por eso cualquier comparación con el texto original de 2011 puede resultar engañosa si no se tiene en cuenta la actualización posterior.

La fuente relevante para analizar qué rige actualmente es el texto actualizado de la normativa nacional.

Qué todavía no se sabe de la reforma de Milei

No se conocen las nuevas escalas concretas de prisión.

No se conocen nuevos montos de multas.

No está definido públicamente el alcance exacto de la prohibición de contratación privada.

Tampoco se sabe todavía cómo se delimitarán las “otras actividades” relacionadas con recursos naturales.

El discurso presidencial estableció objetivos políticos y jurídicos.

El detalle surgirá cuando el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional ingrese formalmente al Congreso.

El Congreso podrá modificar el proyecto

El texto que presente el Ejecutivo no necesariamente será el que finalmente entre en vigencia.

Diputados y senadores pueden introducir modificaciones.

También pueden eliminar artículos o cambiar procedimientos.

La discusión sobre penas requiere además revisar garantías constitucionales, proporcionalidad de sanciones y compatibilidad con otras normas.

El apoyo transversal al reclamo de soberanía no garantiza acuerdo automático sobre cada instrumento jurídico propuesto.

Qué debería mirar una empresa

Una compañía que opere en energía, logística o servicios offshore tendrá que observar varios niveles.

Primero, el régimen vigente.

Segundo, las sanciones administrativas individuales que pueda imponer el Gobierno.

Tercero, el decreto reglamentario anunciado.

Cuarto, el proyecto que llegará al Congreso.

Quinto, cualquier relación corporativa indirecta con compañías que participen de desarrollos en Malvinas.

La complejidad aumenta para grupos multinacionales con filiales y accionistas distribuidos entre diferentes jurisdicciones.

La participación indirecta ya importa hoy

La ley actual no se limita a la empresa cuyo nombre figura en una licencia.

El artículo 2 contempla participaciones directas e indirectas.

Eso obliga a observar estructuras accionarias y vínculos societarios.

Una compañía puede tener exposición a través de una subsidiaria, una sociedad controlada o determinada relación económica.

Los detalles de cada caso requieren análisis jurídico individual.

No puede afirmarse que cualquier vínculo comercial genere automáticamente una infracción.

Qué pasa con accionistas y directivos

El Gobierno también anunció una mayor atención sobre accionistas y directores.

La legislación vigente ya contiene disposiciones que permiten atribuir responsabilidad penal a autoridades de una persona jurídica cuando intervinieron en un hecho punible bajo las condiciones previstas.

El nuevo procedimiento busca además mejorar la identificación temprana de esas estructuras.

Esto puede aumentar el riesgo personal para ejecutivos que participen directamente en decisiones vinculadas con proyectos cuestionados por Argentina.

El efecto puede ser mayor fuera del tribunal

Una característica de las sanciones económicas internacionales es que muchas veces producen consecuencias antes de una sentencia definitiva.

Bancos y empresas pueden decidir evitar una operación simplemente porque consideran que el riesgo regulatorio es demasiado alto.

Una aseguradora puede negarse a cubrir un contrato.

Un proveedor puede retirarse.

Un fondo puede reconsiderar una inversión.

La estrategia argentina intenta aprovechar precisamente ese comportamiento preventivo.

Sea Lion será la primera gran prueba

El proyecto petrolero funciona como el caso inmediato para medir la eficacia del régimen.

Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration avanzaron con el desarrollo y el Gobierno argentino decidió elevar el nivel de respuesta.

El verdadero impacto no se medirá solamente por la cantidad de resoluciones administrativas emitidas.

También será relevante observar si proveedores internacionales abandonan contratos, si aparecen dificultades de financiación o si las compañías modifican su exposición a Argentina.

Una ley con efecto económico y diplomático

La Ley 26.659 no es exclusivamente una norma energética.

Funciona también como una herramienta de política exterior.

Argentina utiliza su jurisdicción económica para reforzar una posición diplomática sobre soberanía.

El razonamiento es que una disputa territorial también puede generar costos para quienes exploten recursos en las áreas cuestionadas.

Milei decidió profundizar esa dimensión económica.

La reforma puede abrir debates jurídicos

La extensión de sanciones a proveedores y contratos privados probablemente genere discusiones sobre alcance territorial y proporcionalidad.

También habrá interrogantes acerca de cómo se notifican las sanciones a compañías extranjeras.

Otro punto será el reconocimiento internacional de decisiones dictadas por tribunales argentinos.

Una condena argentina no necesariamente produce automáticamente los mismos efectos en otra jurisdicción.

Sin embargo, puede tener consecuencias relevantes para activos, operaciones o contratos dentro de Argentina.

Por qué el mercado argentino importa

La capacidad de presión aumenta si una empresa considera atractiva su presencia en el país.

Argentina posee Vaca Muerta, reservas de litio, cobre, infraestructura energética, consumo interno y otras oportunidades de inversión.

Cuanto mayor sea el interés empresarial en esas oportunidades, mayor puede ser el costo de quedar inhabilitado.

Ese argumento apareció explícitamente en el discurso de Milei.

El Gobierno busca transformar el crecimiento y la inversión privada en una herramienta adicional de poder estratégico.

La Ley 26.659 puede ganar un alcance mucho mayor

La discusión legislativa que comenzará ahora no consiste simplemente en aumentar una multa.

El proyecto anunciado pretende modificar la lógica de aplicación del régimen.

Busca igualar consecuencias para proveedores, extender restricciones de contratación al sector privado, incorporar mecanismos procesales y salir del campo estrictamente petrolero hacia otros recursos naturales.

Eso podría convertir una ley originalmente concentrada en hidrocarburos en uno de los instrumentos centrales de la estrategia económica argentina sobre Malvinas.

Qué rige hoy y qué todavía depende del Congreso

La distinción es sencilla pero fundamental.

Hoy sigue vigente el texto actualizado de la Ley 26.659 con las modificaciones ya sancionadas, especialmente las incorporadas por la Ley 26.915.

Ese régimen ya contempla inhabilitaciones, prohibiciones comerciales, multas y penas de prisión.

Milei anunció que quiere endurecerlo.

Pero los cambios legislativos anunciados durante la cadena nacional no entran en vigor por el solo hecho de haber sido comunicados por el Presidente.

Necesitan aprobación parlamentaria.

La próxima noticia estará en el texto del proyecto

Cuando el Ejecutivo remita al Congreso la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional será posible realizar una comparación artículo por artículo.

Allí se conocerá si aumentan las escalas penales, cómo se define a los proveedores, qué operaciones privadas quedarán prohibidas y qué otras actividades sobre recursos naturales ingresarán al régimen.

También podrá analizarse cómo se conecta la reforma con el nuevo Consejo de Seguridad Nacional anunciado por el Gobierno.

Hasta entonces, la transcripción oficial permite conocer la dirección política de los cambios, pero no todos sus detalles jurídicos.

Una herramienta que ahora Milei quiere endurecer

La Ley 26.659 ya es una de las normas más fuertes con las que Argentina busca impedir actividades hidrocarburíferas no autorizadas en su plataforma continental. Puede generar inhabilitaciones de hasta veinte años y, en determinados delitos, penas de prisión que llegan a quince años.

La decisión del Gobierno es considerar que ese esquema todavía resulta insuficiente frente al avance de Sea Lion y frente a la complejidad de las cadenas internacionales de proveedores.

Por eso la reforma anunciada coloca el foco no solamente sobre Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, sino sobre las compañías que hacen posible un proyecto de esa magnitud.

El siguiente capítulo se desarrollará en el Congreso. Allí se determinará si la propuesta de Milei consigue las mayorías necesarias y, sobre todo, cuál será el alcance definitivo de una reforma que podría modificar de manera sustancial el costo jurídico y comercial de participar en actividades vinculadas con los recursos naturales de las Islas Malvinas sin autorización argentina.

Alejandro José Alejandro Daniel José es experto en inteligencia artificial, estratega líder…